CÓMO FUNCIONAN LAS VACUNAS

Las vacunas le “enseñan” al cuerpo cómo defenderse cuando los microorganismos, como virus o bacterias, lo invaden.
1- Las vacunas lo exponen a una cantidad muy pequeña y muy segura de virus o bacterias que han sido debilitados o destruidos.
2- Su sistema inmunitario aprende luego a reconocer y atacar la infección si está expuesto a ella posteriormente en su vida.
3- Como resultado de esto, usted no resultará infectado o puede tener una infección más leve. Ésta es una forma natural de hacerle frente a las enfermedades infecciosas.


¿Por qué necesitamos las vacunas?

Durante unas semanas después del nacimiento, los bebés tienen alguna protección contra microbios que les causan enfermedades. Esta protección se transmite de la madre a través de la placenta antes del nacimiento. Después de un corto tiempo, esta protección natural desaparece.Las vacunas ayudan a proteger contra muchas enfermedades que solían ser mucho más comunes.

Los ejemplos abarcan tétanos, difteria, paperas (parotiditis), sarampión, tos ferina (tos convulsiva), meningitis y poliomielitis. Muchas de estas infecciones pueden causar enfermedades serias o potencialmente mortales y pueden llevar a discapacidades de por vida. Gracias a las vacunas, todas estas enfermedades ahora son infrecuentes.


Seguridad de las Vacunas

A algunas personas les preocupa que las vacunas no sean seguras y que puedan ser dañinas, especialmente para los niños. Estas personas pueden solicitarle al médico que espere o, incluso, pueden optar por no aplicar la vacuna. Sin embargo, los beneficios de las vacunas superan con creces los riesgos.

La Academia Estadounidense de Pediatría (American Academy of Pediatrics), los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (Centers for Disease Control and Prevention), al igual que el Instituto de Medicina (Institute of Medicine) concluyen todos que los beneficios de las vacunas superan los riesgos.

Las vacunas, como la del sarampión, las paperas, la rubéola, la varicela y la antigripal en aerosol nasal, contienen virus vivos pero debilitados y no las deben recibir las personas con sistemas inmunitarios débiles.

A menos que el sistema inmunitario de una persona se debilite, es improbable que la vacuna le produzca la infección. Las personas con sistemas inmunitarios debilitados no deben recibir estas vacunas de virus vivos. Estas vacunas de virus vivos pueden ser peligrosas para el feto de una mujer embarazada. Para evitar daño al bebé, las mujeres embarazadas no deben recibir ninguna de estas vacunas. El médico le puede indicar el momento adecuado para recibirlas.

¿Por qué algunas vacunas requieren refuerzos?

No se ha entendido del todo por qué la duración de la inmunidad adquirida varía con las diferentes vacunas; algunas ofrecen inmunidad a largo plazo sólo con una dosis, mientras que otras requieren refuerzos para mantener la inmunidad. Las investigaciones recientes han sugerido que la persistencia de la inmunidad contra una enfermedad en particular podría depender de la velocidad típica que tiene el avance de la enfermedad en el cuerpo.

Si una enfermedad avanza con mucha rapidez, la respuesta de la memoria del sistema inmunológico (es decir, los “anticuerpos guardianes” generados después de una infección o vacunación previa) tal vez no sea lo suficientemente rápida como para prevenir la infección, a menos que se le haya “recordado” la enfermedad hace relativamente poco tiempo, y por ello esté percatado de ella.

Los refuerzos sirven de “recordatorio” al sistema inmunológico.

Se siguen haciendo investigaciones sobre la persistencia de la inmunidad generada por las vacunas.

¿Los sistemas inmunológicos de los bebés pueden soportar tantas vacunas?

Sí. Los estudios demuestran que los sistemas inmunológicos de los bebés pueden recibir muchas vacunas a la vez, más que la cantidad que se recomienda actualmente.

El programa de inmunización se basa en la capacidad que tienen los bebés para generar respuestas inmunológicas, y en el riesgo a contraer ciertas enfermedades. Por ejemplo, la inmunidad que le transmite la madre al bebé al nacer solamente es temporal, y usualmente no incluye inmunidad contra polio, hepatitis B, Haemophilus influenzae tipo b y otras enfermedades que se pueden prevenir con las vacunas.

¿Por qué la alergia al huevo es una contraindicación para recibir algunas vacunas?

Algunas vacunas, que incluyen a la mayoría de las vacunas contra la influenza, se cultivan en huevos de pollo. Durante el proceso para crear la vacuna se extrae la mayor parte de la proteína del huevo, pero hay inquietudes sobre las posibles reacciones alérgicas que podría generar una vacuna a las personas que son alérgicas al huevo.
Un informe reciente descubrió que la mayoría de los niños alérgicos al huevo que recibían una vacuna contra la influencia no tuvo reacciones adversas; aproximadamente 5% de los niños en el grupo de estudio desarrolló reacciones relativamente leves como urticaria, la mayoría de las cuales se resolvió sin necesidad de tratamiento.[2] Se realizan investigaciones adicionales para estudiar más a fondo esta situación.En la mayoría de los casos, sólo a personas con una alergia grave al huevo (que ponga en peligro la vida) se les recomienda que no reciban vacunas basadas en huevos. Su médico puede proporcionarle información específica.

¿Qué hacer antes, durante y después de la vacunación?

Consejos para padres y personas a cargo de niños
Antes de la vacunación

Comunica a la enfermera si tu niño:
*Está enfermo o ha estado enfermo en los días previos a la vacunación.
*Es alérgico a algún medicamento.
*Ha recibido alguna vacuna el mes anterior.
*Tiene alguna enfermedad crónica (diabetes, asma, trastorno de coagulación en la sangre o enfermedades producidas por virus, bacteria u hongos).

Durante la vacunación
Formas sencillas de darle apoyo a tu niño:
*Abrázalo, cántale o háblale en voz baja.
*Sonríele y míralo a los ojos. Dile que todo está bien.
*Consuélalo con uno de sus juguetes favoritos.
*Sostenlo firmemente al momento de la administración de la vacuna.

Después de la vacunación
Reacciones que pueden ocasionar las vacunas:
*Enrojecimiento, hinchazón y dolor leve en la zona donde se aplicó la inyección: Si esto sucede, aplica un paño limpio y frio en esa parte del cuerpo inflamada (¡nunca caliente!)
*A veces, después de unos días, aparece en la zona del pinchazo un nódulo duro que tarda en desaparecer y que no requiere tratamiento.
*Fiebre: Se recomienda colocar pañitos de agua fría (no helada) en la axila, frente, abdomen, muslos y pies del niño. Llanto no habitual, pérdida de apetito e intranquilidad.
*La reacción de la vacuna comienza entre las 3 y 6 horas después de la vacunación, generalmente se resuelven solos al primer o segundo día después de la vacunación.